El "Upside Down" de la Intervención Social: Blindaje Emocional frente a la Génesis de Vecna
Iniciamos este 2026 con un eco cultural inevitable: el cierre definitivo de Stranger Things.
Todo el mundo está comentando sobre el asunto, incluso nuestros usuarios más jóvenes (aunque no deberían haber visto la serie)... ¿Acaso nosotros, que trabajamos en los ámbitos psicopedagógico y social, no podemos hacerlo?
Por último, para nosotros, el final de Hawkins no se trata únicamente de cultura pop; sino que es un reflejo psicosocial que nos insta a observar más allá de la pantalla.
Para quien trabaja en la rama de prevención y ayuda a personas con adicción, esta serie nos revela las "dimensiones paralelas" de riesgo que habitan nuestra realidad cotidiana, donde las adicciones y las violencias operan de forma líquida, filtrándose por las grietas de la soledad y el desamparo vincular.
¡La narrativa de Henry Creel nos resulta familiar! Hemos compartido y experimentado su historia con personas auténticas.
El origen de Vecna es, en esencia, la crónica de un colapso vincular. Su transformación nos recuerda que el enfoque del control reactivo —aquel que solo aparece para vigilar, limitar o castigar— no sólo es ineficaz, sino que es el combustible del resentimiento, de la violencia, de la evasión en lugar de la búsqueda de soluciones.
Cuando un individuo se encuentra en un estado de vulnerabilidad, que puede manifestarse durante la adolescencia o en cualquier otra etapa de su vida, y observa que su entorno únicamente responde a sus errores, se activa un fenómeno conocido como reactancia psicológica. Similar a la experiencia de Henry bajo el control del Dr. Brenner en un contexto experimental, la persona abandona la búsqueda de soluciones efectivas y se enfoca en encontrar modos de escape. En nuestra sociedad contemporánea, estas vías de fuga no se presentan como portales a otras dimensiones, sino que adoptan la forma de las tentaciones del consumo: la evasión a través de sustancias, la insatisfacción provocada por el entorno digital o el uso de la violencia como un recurso desesperado para restablecer una sensación de poder y control sobre su existencia.
Frente a esta perspectiva "Upside Down", la prevención no debe concebirse como una barrera punitiva, sino como un mecanismo de protección emocional. Este enfoque, en lugar de representar un aislamiento, se alimenta de la Resiliencia Evolutiva, la cual se define como un proceso de adaptación natural y común que surge de los sistemas de desarrollo humano para salvaguardar al individuo en situaciones adversas, tal como lo propuso Ann Masten. Este mecanismo de protección se establece mediante la formación de un Apego seguro, de acuerdo con Bowlby.
Desde la perspectiva de la Teoría de la Autodeterminación (Deci y Ryan), está claro que un/a adolescente cuyos requerimientos de autonomía, competencia y conexión interpersonal se satisfacen, no siente la necesidad de recurrir al consumo como medio de autoafirmación. Un adolescente que percibe una "base segura" en sus figuras de referencia adultas, desarrolla la competencia de autorregulación, lo que le permite evitar que las influencias negativas de la sociedad penetren en su vida.L
La función de los adultos, ya sean profesionales o familiares, no debe ser la de un guardián, sino actuar como un acompañante estratégico: en lugar de planificar, ejecutar, dirigir y castigar en caso de desviaciones, deben proporcionar el apoyo estrictamente necesario cuando sea exclusivamente necesario (Zona de Desarrollo Próximo), facilitando así que el adolescente aprenda a enfrentar sus conflictos.
Aunque podría parecer que se trata de afirmaciones meramente retóricas, la Teoría Polivagal de Stephen Porges ofrece evidencias que respaldan esta idea: un entorno seguro y una presencia que valida la experiencia, sin emitir juicios, ayudan a calmar el sistema nervioso, permitiendo que el individuo supere estados de "lucha o huida" (violencia) o de "congelación" (aislamiento) y regrese a un estado de interacción social saludable.
Según la Teoría Polivagal, el sistema nervioso sólo puede escapar del estado de "supervivencia" (la experiencia interna del "Upside Down") gracias a las señales de seguridad provenientes de otro ser humano; en este sentido, la Familia Elegida actúa como el ecosistema donde esa seguridad se transforma en algo permanente.
El acompañamiento estratégico debe funcionar como el "hilo musical" de Max: una relación constante que mantiene a la persona en contacto con la realidad antes de que el trauma la consuma. En muchos casos el “trauma” es sencillamente crecer.
Crecer conlleva un sufrimiento debido al duelo por la protección incondicional de los padres (la seguridad "proporcionada"), lo que da paso a una seguridad "creada" en compañía de los pares.
La Familia Elegida funciona de “marcapasos emocional externo” ofreciendo una corregulación horizontal, donde el adolescente “no está solo” porque es el único espacio donde el duelo por "dejar de ser niño" no es juzgado como inmadurez o debilidad, al igual que los chicos de Hawkins usan sus walkie-talkies para mantenerse en sintonía en la oscuridad. En estas redes de iguales, los adolescentes construyen su identidad a través de la solidaridad utilizando la lealtad como pegamento.
Muchos padres ven en ella una amenaza a la autoridad, una antagonista cuando podría convertirse en otro factor de protección (en la serie Joyce lo entiende desde el principio y confía totalmente en la corregulación, aunque no entienda muchas veces de que van los chicos).
Desde un enfoque restaurativo el grupo de pares es el espacio natural donde se debe reparar el daño y fortalecer el sentido de comunidad.
Fomentar estas redes no es una concesión, es una estrategia pedagógica. En lugar de excluir al que comete un error o cae en un consumo de riesgo, el grupo —apoyado por adultos proactivos— busca la reintegración y la reparación, cómo en la serie, que cuando Will se pierde en la primera temporada, el grupo parte al rescate. Este sentido de "comunidad de cuidados" es el mayor preventivo contra la alienación que precede a las adicciones.
Al igual que en la ficción, la salvación / redención no proviene de un poder individual extraordinario, sino de la profundidad y la calidad de las conexiones humanas.
Romper con la respuesta reactiva, es el primer movimiento para impedir que la chispa de la falta de entendimiento, convierta a un “Henry Creel” en un “Vecna”. Solo al fortalecer la defensa emocional y valorando las familias elegidas, garantizamos que, ante cualquier adversidad, nuestros jóvenes tengan siempre un camino de regreso a su hogar.

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