El síndrome de hiperémesis cannabinoide: el lado oculto del cannabis.


En los últimos meses han aparecido en medios y redes sociales términos como “scromiting” para describir cuadros extremos de vómitos en personas consumidoras de cannabis (El término viene de “scream + vomiting” (gritar + vomitar)) . Sin embargo, más allá del enfoque llamativo o sensacionalista, lo que existe detrás es un trastorno médico real: el síndrome de hiperémesis cannabinoide (SHC). 

Lejos de ser una moda pasajera, varios artículos recientes y estudios científicos han puesto el foco en este trastorno, señalando un aumento de casos y una mayor preocupación en el ámbito sanitario.

Investigaciones recientes en Estados Unidos han confirmado que el consumo prolongado de cannabis puede desencadenar este síndrome, caracterizado por vómitos intensos, náuseas y dolor abdominal. Además, la comunidad científica ha dado un paso importante: la Organización Mundial de la Salud ha incorporado oficialmente este trastorno en su clasificación internacional de enfermedades, asignándole un código diagnóstico propio (R11.16). Al estar reconocido permite mejorar el diagnóstico, unificar los criterios médicos y analizar con mayor precisión la evolución del problema.

Los datos más recientes apuntan a una tendencia clara: el síndrome ya no es anecdótico .Un análisis publicado en 2025, basado en registros hospitalarios de Estados Unidos, muestra que los casos identificados en urgencias han aumentado de forma significativa en los últimos años. Este incremento parece estar relacionado con el aumento del consumo crónico, la mayor disponibilidad del cannabis y al mejor reconocimiento clínico del síndrome. 

Además, revisiones científicas describen el SHC como un trastorno crónico con episodios de vómitos incapacitantes que afectan seriamente la calidad de vida de quienes lo padecen.                                

 ¿Qué es el síndrome de hiperémesis cannabinoide exactamente?

El SHC es un trastorno que aparece en personas con consumo prolongado y frecuente de cannabis. Se caracteriza principalmente por:

Náuseas persistentes  

Episodios intensos y repetidos de vómitos                                                                                                  

Dolor abdominal significativo

En los casos más graves, el malestar puede llegar a ser tan intenso que genera una gran angustia en quien lo padece.

Aunque el mecanismo exacto no se conoce completamente, las investigaciones apuntan a una alteración del sistema endocannabinoide, responsable de regular funciones como el apetito, la digestión y las náuseas. Uno de los aspectos más llamativos —y clínicamente relevantes— es que muchas personas encuentran alivio temporal mediante duchas o baños calientes, un patrón que se repite en numerosos casos descritos.                                                                                                                                        

Este síndrome pone de manifiesto un fenómeno importante: el cannabis puede tener efectos aparentemente beneficiosos a corto plazo (como aliviar náuseas), pero provocar el efecto contrario cuando su consumo es crónico.

Este síndrome suele desarrollarse en tres fases diferenciadas:

Fase prodrómica

  • Náuseas leves, especialmente por la mañana                                          
  • Malestar abdominal                                                                                                                        
  • La persona suele seguir consumiendo cannabis, pensando que le ayudará

Fase hiperemética

  • Vómitos intensos y repetitivos                                                                                                  
  • Dolor abdominal agudo                                                                                                           
  • Posible deshidratación                                                                                                      
  • Frecuentes visitas a urgencias                                                                                                              
(En esta fase es donde muchas personas encuentran alivio temporal mediante baños o duchas muy calientes)

Fase de recuperación

- Desaparición de los síntomas. 

A esta fase solo se llega si se abandona el consumo.

El SHC no aparece en todas las personas que consumen cannabis, pero es más probable que aparezca en consumidores habituales (diarios o casi diarios), en jóvenes adultos y/o personas con consumo prolongado en el tiempo.

Uno de los problemas principales es que el SHC sigue siendo poco reconocido. Algunos estudios señalan que pueden pasar años entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico correcto, lo que implica múltiples visitas a urgencias, pruebas innecesarias y frustración tanto para pacientes como para profesionales . La mayoría de las personas no relacionan sus síntomas con el consumo de cannabis, lo que dificulta aún más la identificación del problema

A pesar de que se minimiza estamos hablando de un síndrome que puede tener riesgos y complicaciones aunque se perciba como un problema pasajero, tales como deshidratación severa, alteraciones electrolíticas, problemas renales en casos graves incluso ingresos hospitalarios repetidos. Hablamos de episodios que pueden durar varios días y que pueden repetirse.

El tratamiento para el SHC se centra en la hidratación intravenosa, el control de las nauseas y los vómitos y el manejo del dolor. Pero la única forma eficaz de evitar nuevos episodios es abandonar el consumo de cannabis.

El síndrome de hiperémesis cannabinoide nos recuerda que ninguna sustancia está exenta de riesgos. En un contexto donde el cannabis se percibe cada vez más como inocuo, es fundamental ofrecer información basada en evidencia y acompañar a las personas en la comprensión de su consumo y sus consecuencias.

Y aquí es donde ofrecemos nuestra ayuda, donde os ponemos a vuestra disposición la Asociación Volver a la Vida, para que si consumes o conoces a personas que consuman cannabis y os planteáis dejarlo y no sabéis como, nosotras os ayudamos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El "Upside Down" de la Intervención Social: Blindaje Emocional frente a la Génesis de Vecna

TEA, Prevención de las Adicciones y Prácticas Restaurativas

Limites que cuidan: protegiendo a las nuevas generaciones