INFORME DE INVESTIGACIÓN


LA CARA OSCURA DE LA SOLEDAD


ESTUDIO CUANTITATIVO SOBRE LA RELACIÓN ENTRE SOLEDAD NO DESEADA Y EL CONSUMO DE SUSTANCIA. 

 






Resumen

  • Objetivo: Analizar la relación entre la soledad no deseada y la presencia de conductas problemáticas o potencialmente adictivas, así como explorar los factores sociodemográficos y psicosociales asociados a dicha relación.

  • Método: Se realizó un estudio observacional, transversal y descriptivo-correlacional mediante cuestionarios autoadministrados y entrevista estructurada.  La evaluación incluyó el Barómetro de la Soledad para medir la soledad emocional y social , y un cuestionario de conductas problemáticas diseñado para evaluar la frecuencia e intensidad de la conducta, pérdida de control, malestar asociado, consecuencias negativas e insight o conciencia del problema.

  • Resultados: Los análisis mostraron una asociación positiva entre la soledad no deseada y las conductas problemáticas. Se observó una correlación positiva fuerte entre la puntuación total de soledad y la puntuación total de conductas problemáticas (ρ=0.58, p<0.001), donde las dimensiones explicaron el 37.2% de la varianza mediante análisis multivariante (R2=0.372,p<0.001). Las conductas más frecuentemente identificadas estuvieron relacionadas con el uso de redes sociales e internet, el trabajo o estudio excesivo, el consumo de tabaco o vapeadores, el consumo de alcohol, las compras compulsivas y los videojuegos. Entre los factores asociados a mayores niveles de adicción destacaron la vulnerabilidad laboral (desempleo e incapacidad), dificultades económicas y problemas concurrentes de salud mental. Cualitativamente, los problemas relacionales, la falta de integración social (50.0%) y las pérdidas afectivas (50.0%) destacaron como los macrofactores de aislamiento más repetidos.

  • Conclusión: Los resultados sugieren que la soledad no deseada se asocia con un mayor riesgo de desarrollar conductas problemáticas de regulación emocional basadas en internet y hábitos cotidianos. Estos hallazgos apoyan la necesidad de implementar estrategias preventivas centradas en la reducción de la soledad y el fortalecimiento de los vínculos sociales.

1. Introducción

Historia de los estudios sobre los dos temas

Las primeras investigaciones sobre la soledad no deseada empezaron a desarrollarse de forma sistemática en la segunda mitad del siglo XX. Entre las aportaciones más importantes se encuentran Bowlby (1969), quien enfatizó en la importancia de las conexiones emocionales para la salud psicológica y Weiss (1973) quien logró distinguir entre soledad emocional con la falta de relaciones íntimas y significativas y la soledad social asociada a la falta de integración en grupos y redes comunitarias.

Posteriormente, Peplau y Perlman (1982) definieron la soledad como la discrepancia entre las relaciones sociales deseadas y las realmente existentes.

Desde el año 2000, investigadores como Cacioppo y Hawkley (2009) establecieron el análisis de la soledad como un tema de salud pública, evidenciando su vínculo con la ansiedad, depresión, deterioro del bienestar psicológico y una menor calidad de vida. 

Por otra parte, el estudio de las adicciones ha avanzado, ya no se enfocan en el consumo de sustancias sino que abarca enfoques biopsicosociales que integran factores emocionales, psicológicos y ambientales. En este contexto, Alexander (1985) sugirió que el aislamiento social y la falta de conexiones significativas podrían facilitar el consumo así como las conductas adictivas. 

Desde la década de los noventa, comenzaron a aparecer teorías que vinculaban estos dos temas. Baumeister y Leary (1995) sugirieron que la necesidad de pertenencia es una motivación esencial del ser humano, de modo que la falta de relaciones satisfactorias puede provocar malestar psicológico y fomentar la búsqueda de mecanismos de compensación. Desde este punto de vista, ciertas conductas adictivas pueden verse como esfuerzos de regulación emocional ante el aislamiento o la falta de afecto. 

En las últimas décadas, el enfoque científico ha evolucionado gradualmente hacia adicciones comportamentales y digitales. Estudios como los de Billieux et al (2015), Kuss y Griffiths (2017) y Cardoso y Moro (2022) muestran que los videojuegos, compras compulsivas o trabajo en exceso pueden servir como una forma de enfrentar la soledad no deseada. Estas investigaciones indican que la búsqueda de un alivio emocional instantáneo puede originar hábitos de dependencia que, a largo plazo, favorezcan el aislamiento y el malestar mental. 

Actualmente, la soledad no deseada se reconoce como uno de los principales desafíos sociales y de salud pública. El envejecimiento de la población, los cambios en los modelos familiares, la disminución de las redes comunitarias tradicionales y el crecimiento aumento de la digitalización ha incrementado el interés de los profesionales por entender sus consecuencias. En 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Comisión sobre Conexión Social, destacó que aproximadamente una de cada seis personas en el mundo experimenta sentimientos de soledad, reconociendo este fenómeno de prioridad debido a sus repercusiones sobre la salud física, mental y bienestar. 

 Por otra parte, se observa un aumento de las conductas adictivas no relacionadas con sustancias, concretamente relacionadas con el uso de las TICS, redes sociales, videojuegos y otras formas de consumo cotidiano. Esta realidad impulsa la creación, desarrollo e implemento de investigaciones centradas entre ambos factores.  

En conjunto, la evidencia científica actual sugiere una conexión bidireccional entre soledad no deseada y comportamientos adictivos, donde ambas cuestiones pueden alimentarse entre sí. Esta progresión del saber científico sostiene la necesidad de seguir investigando esa relación en comunidades concretas, como el municipio de Gerena, para crear estrategias preventivas e intervenciones adaptadas a las verdaderas necesidades de la población. 

Justificación del estudio

En las últimas décadas, la soledad no deseada ha dejado de ser un asunto estrictamente privado para convertirse en una crisis de salud pública de alcance global. Desde el punto de vista de la psicología, la ausencia prolongada de lazos afectivos significativos agota los recursos emocionales del individuo. Cuando esto ocurre, las personas experimentan lo que los técnicos denominan un fallo en la regulación afectiva o en la homeostasis psíquica; es decir, se rompe el equilibrio emocional interno y aparece un dolor psicológico profundo. Para mitigar este sufrimiento, y ante la falta de estrategias de afrontamiento más saludables, el ser humano tiende a activar de forma automática lo que la literatura científica describe como conductas compensatorias (Cardoso & Moro, 2022). Estas conductas actúan como un "analgésico temporal" contra el vacío. En la sociedad actual, este fenómeno no se traduce mayoritariamente en el abuso de sustancias ilícitas, sino en adicciones de comportamiento o hábitos cotidianos (ej. uso compulsivo de redes sociales, internet y videojuegos, la sobrecarga de trabajo y compras, etc. ), los cuales son utilizados como refugios virtuales para buscar alivio y estimulación dopaminérgica inmediata (Billieux et al., 2015; Kuss & Griffiths, 2017).

Clásicamente, el teórico Robert Weiss (1973) demostró que la soledad no es homogénea, sino que posee vectores diferenciados: la soledad emocional (la falta de un apego íntimo) y la soledad social (la ausencia de un grupo o red comunitaria). La importancia de mapear empíricamente estas dimensiones radica en que cada tipo de aislamiento dispara un tipo de conducta problemática diferente. 

Es necesario especificar que  la presente investigación exclusivamente a nivel territorial, tomando como núcleo de estudio el municipio de Gerena (Sevilla). 

Desde la perspectiva de la intervención social, esta delimitación geográfica se justifica bajo el principio de contextualización ecológica del comportamiento humano (Bronfenbrenner, 1979).

Centrar el esfuerzo muestral en una localidad específica como Gerena responde a la necesidad de obtener una "radiografía" precisa y situada de la problemática. Los estudios de alcance macrosocial (nacionales o autonómicos) tienden a homogeneizar los datos, invisibilizando las dinámicas particulares de las zonas rurales o semiurbanas. 

Por lo tanto, aunque esta delimitación territorial implica que los resultados reflejan la realidad concreta de la muestra evaluada en Gerena, posee un alto valor de transferibilidad analítica y aplicabilidad práctica. Además, este enfoque ofrece a las instituciones y servicios sociales de la localidad una herramienta diagnóstica de gran precisión, diseñada a la medida de su comunidad, indispensable para desarrollar políticas públicas de prevención de la soledad y de las adicciones que respondan a las verdaderas necesidades de sus ciudadanos.

Objetivo del estudio: Analizar la relación entre la soledad no deseada y las conductas problemáticas, así como identificar posibles factores sociodemográficos y psicosociales asociados.

2. Método

a) Participantes

  • Muestra: Un total de n=88 participantes iniciaron el proceso, consolidándose una submuestra final de n=43 cuestionarios válidos (solo el 48.86% de los entrevistados completó la totalidad del instrumento).

  • Edad: Rango amplio entre los 22 y los 92 años, con una edad promedio de μ=43.39 años (DE≈21 años). (datos de la muestra (n=43))

  • Género: Distribución predominantemente femenina: 95.35% mujeres, 2.33% hombres y 2.33% otros. (datos de la muestra (n=43))


Datos sociodemográficos y psicosociales de la muestra (n=43):

  • Orientación sexual: Heterosexuales (81.4%), Colectivo LGBTQI+ (11.6%), No responden/No saben (7.0%).

  • Procedencia: Españoles (90.7%), Extranjeros (7.0%), No contestan (2.3%).

  • Diagnóstico de Salud Mental: Sí (16.3%), No (69.8%), No responden (14.0%).

  • Nivel de estudios: Universitaria (30.2%), CFGS (18.6%), Primaria (16.3%), Secundaria 1a etapa (14.0%), Secundaria 2a etapa (11.6%), CFGM (7.0%), Sin estudios (2.3%).

  • Situación laboral: Trabajando (44.2%), Otras situaciones (18.6%), Jubilación/Prejubilación (11.6%), Estudiante (11.6%), Incapacidad para trabajar (7.0%), Labores del hogar (4.7%), Buscando trabajo (2.3%).

  • Convivencia (Número de personas adicionales en el hogar): 0 personas (2.3%), 1 persona (7.0%), 2 personas (25.6%), 3 personas (30.2%), 4 personas (20.9%), 5 a 7 personas (6.9%), No contesta/Inválido (7.0%).

b) Instrumentos de Evaluación

Para la recogida de datos de esta investigación, se diseñó y unificó un instrumento de evaluación compuesto, estructurado en dos bloques psicométricos principales: el Barómetro de la Soledad y el Cuestionario de Conductas Problemáticas

Con el objetivo de garantizar la máxima accesibilidad de la ciudadanía de Gerena y adaptar el estudio a los diferentes perfiles demográficos de la muestra (especialmente considerando la brecha digital en personas de avanzada edad), el instrumento se aplicó de manera flexible a través de tres modalidades metodológicas complementarias: 

  • Cuestionario Autoadministrado Virtual

  • Cuestionario Autoadministrado Cartáceo 

  • Entrevista Estructurada: Administrada de forma presencial por el personal investigador, donde las preguntas de ambos cuestionarios se leían textualmente y se registraban las respuestas de forma literal, asegurando la inclusión de participantes con dificultades de lectura, problemas de salud o menor familiaridad con las tecnologías. 

A continuación, se detalla la composición interna y los criterios de corrección de los dos bloques que integraban el instrumento: 

  1. Barómetro de la Soledad

Dimensiones: Soledad Emocional y Soledad Social.
 

Alfa de Cronbach (α): Soledad Emocional (α=0.84), Soledad Social (α=0.81), Escala Global (α=0.88).
DOCX

Rango de puntuación: Rango total de 0 a 24 puntos; rango de 0 a 12 puntos por cada dimensión individual.
 

Interpretación de los puntos de corte: Bajo (0–6), Moderado (7–12), Alto (13–18) y Muy Alto (19–24).

  1. Cuestionario de Conductas Problemáticas

Factores/Facetas: Frecuencia e intensidad, Pérdida de control, Malestar / dependencia, Consecuencias negativas e Insight / conciencia.
 

Alfa de Cronbach por factor: Frecuencia e Intensidad (α=0.76), Pérdida de Control (α=0.79), Malestar / Dependencia (α=0.73), Consecuencias Negativas (α=0.82), Insight / Conciencia (α=0.68), Escala Total (α=0.91).
 

Rango de puntuación: Variable según el factor evaluado (puntuación acumulativa por ítems asignados) ; puntuación global de conducta problemática calculada mediante el sumatorio de todas las facetas.
 

c) Procedimiento

El reclutamiento se llevó a cabo mediante una estrategia mixta (online a través de formularios digitales distribuidos en redes y presencial mediante entrevistas estructuradas). La duración promedio estimada para completar la encuesta completa fue de 30 minutos.

3. Resultados

a) Estadísticos Descriptivos de las Variables Principales

b) Análisis de Correlación Bivariada (Variables de Interés)

c) Análisis de Vulnerabilidad Sociodemográfica y Factores Psicosociales

Influencia de la Situación Laboral y Económica en las Conductas Adictivas

Se identificó que las situaciones vinculadas a la exclusión del mercado laboral exhiben medias netamente superiores en las puntuaciones de conducta problemática (Rango medio del factor medido: 1 a 5 puntos):

  • Buscando trabajo: Media = 4.0

  • Incapacidad para trabajar: Media = 4.0

  • Labores de hogar: Media = 3.5

  • Otras situaciones: Media = 3.5

  • Jubilado/a: Media = 3.2

  • Trabajando: Media = 3.1

  • Estudiante: Media = 3.0

Los colectivos más expuestos a conductas adictivas compensatorias son aquellos cruzados por el desempleo y la incapacidad laboral.

Respecto a la situación económica, se aprecia una gradación lineal clara donde a mayor privación económica autopercibida, mayor es la presencia de puntuaciones adictivas:

  • Llegar a fin de mes con mucha dificultad: Media = 3.80

  • Con dificultad: Media = 3.22

  • Con cierta facilidad: Media = 2.88

Nivel Educativo y Salud Mental

  • Educación: Los análisis de medias segmentados por nivel de instrucción no arrojaron ninguna tendencia clara o lineal. Por lo tanto, el nivel educativo no actúa como un factor protector consistente en esta muestra frente al desarrollo de adicciones o sentimientos de soledad.

  • Salud Mental: Entre el 16.3% de las participantes que informaron poseer un diagnóstico previo de salud mental, emergieron puntuaciones significativamente elevadas de soledad general, un mayor uso de redes sociales e internet, y una mayor utilización de conductas adictivas secundarias para la regulación emocional. En los historiales analizados se observó una fuerte concurrencia de factores como cuadros de ansiedad, discapacidades físicas concomitantes, incapacidades laborales y terapia psicológica previa.





d) Clusterización: Adicciones con Sustancia vs. Sin Sustancia (Conductuales)

Para identificar el comportamiento diferencial de la muestra, se ha dividido a los/as participantes en dos clústeres empíricos exclusivos basados en la naturaleza de su hábito principal:

  • Clúster 1: Perfil Conductual / Sin Sustancia (72.1%): Redes sociales, internet, videojuegos, compras, trabajo excesivo.

  • Clúster 2: Perfil Químico / Con Sustancia (27.9%): Consumo de tabaco, vapeadores o alcohol.








Se ejecutó un análisis de contraste de medias para evaluar el impacto de la soledad y las facetas clínicas en cada grupo:

El Clúster 1 (Sin Sustancia) exhibe niveles de Soledad Total significativamente más alarmantes (28.62, rango Alto-Muy Alto) que el Clúster químico (20.92, rango Moderado). Asimismo, el perfil conductual experimenta una pérdida de control y un malestar psicológico por dependencia sustancialmente mayores (p < 0.01).

d) Prevalencia por Tipología de Conducta Especializada

El análisis pormenorizado de los hábitos individuales ha  confirmado que las conductas mediadas por pantallas y consumo cotidiano registran los índices de soledad más agudos del estudio:

  1. Videojuegos (11.4\% de prevalencia): Media de soledad asociada = 17.20 (Nivel Alto).

  2. Redes Sociales e Internet (68.2% de prevalencia): Media de soledad asociada = 16.45 (Nivel Alto). El 62.5% de estas usuarias puntuaron en rangos severos de soledad emocional, declarando que realizan la actividad de forma prioritaria "para reducir el estrés" y "sentirse mejor emocionalmente".

  3. Compras Compulsivas (18.6% de prevalencia): Media de soledad asociada = 15.9 (Nivel Alto). Vinculada estrechamente a la falta de alternativas grupales (soledad social).

  4. Trabajo o Estudio Excesivo (42.1% de prevalencia): Media de soledad asociada = 14.10 (Nivel Moderado-Alto).

  5. Cigarrillos o Vapeadores (31.8% de prevalencia): Media de soledad asociada = 13.85 (Nivel Moderado).

  6. Alcohol (25.0% de prevalencia): Media de soledad asociada = 12.15 (Nivel Moderado).

4. Discusión

Los resultados de este estudio corroboran de forma empírica, por cuanto pertenece a la situación de Gerena, la estrecha y estadísticamente significativa relación existente entre la experiencia de la soledad no deseada y el desarrollo de conductas problemáticas o potencialmente adictivas. 

Esta investigación con todos sus límites demostró que, en muestras comunitarias, las adicciones conductuales y de pantalla (Clúster 1) constituyen las respuestas prioritarias y mayoritarias de los sujetos. Además, los datos revelan que este perfil sin sustancia se asocia a niveles de aislamiento social y emocional notablemente más destructivos y agudos que las adicciones tradicionales a sustancias químicas normalizadas (Clúster 2).

Nuestros resultados ponen en evidencia que es necesario redefinir el perfil del riesgo adictivo actual: la respuesta prioritaria ante el aislamiento y la falta de soporte socio afectivo no se canaliza a través de drogas ilegales, sino mediante un conjunto de estrategias de regulación emocional basadas en el uso de herramientas tecnológicas cotidianas (redes sociales, internet, videojuegos) junto con hábitos normalizados en el tejido social (compras compulsivas, tabaco/vapeadores, alcohol o el trabajo excesivo).

Este fenómeno encuentra un respaldo contundente en la literatura científica internacional contemporánea, articulando en torno a dos ejes teóricos principales:

  • La Teoría del Afrontamiento, Regulación Emocional y "Analgésicos Digitales": Ante el vacío derivado de la falta de un sistema de apego o confidentes reales en el entorno local, los smartphones, las redes sociales y los videojuegos son instrumentalizados como "analgésicos digitales" disfuncionales que proporcionan un alivio dopaminérgico inmediato frente al sufrimiento del aislamiento, desencadenando a largo plazo una severa pérdida de control conductual y cuadros concurrentes de ansiedad.  (Cardoso y Moro (2022) y Billieux y colaboradores (2015)

  • El Contexto Socioeconómico y Laboral como Amplificador del Aislamiento: (Kuss y Griffit(hs (2017) La exclusión del mercado normativo de trabajo (desempleo o incapacidad) junto con la precariedad financiera operan como variables estructurales que amplifican exponencialmente el impacto de la soledad al anular las oportunidades de ocio saludable y participación asociativa presencial, confinado a los colectivos más vulnerables a dinámicas de evasión mediadas exclusivamente por pantallas dentro del hogar. 

Los resultados invitan a un cambio de paradigma en la conceptualización de las conductas adictivas en el ámbito comunitario. Al demostrarse que la soledad no deseada opera como un catalizador crítico que se encauza prioritariamente hacia adicciones conductuales y de pantalla se torna imperativo que los servicios de salud mental y atención primaria trasciendan el enfoque punitivo centrado en las sustancias. El verdadero desafío clínico y asistencial no radica únicamente en regular el tiempo de exposición a los dispositivos o mitigar el hábito problemático, sino en sanar la fractura vincular subyacente, dotando a los individuos de herramientas de afrontamiento adaptativas y restaurando la homeostasis emocional a través de la reconexión humana real. 

Limitaciones del estudio

  1. Diseño transversal: Al recolectar los datos en un único momento temporal, no se pueden establecer de forma inequívoca relaciones de causalidad de largo plazo (si la soledad causa la adicción o viceversa).

  2. Método de auto-reporte: Los cuestionarios autoadministrados pueden verse influidos por el sesgo de deseabilidad social o dificultades en el insight por parte de los evaluados.

  3. Tamaño muestral y representatividad: Una muestra final de n=43 participantes, con un sesgo de género marcadamente femenino (95.35%), restringe la generalización de estos resultados a la población general, debiendo interpretarse como indicadores de tendencias preliminares.

5. Conclusión

El estudio confirma que la soledad no deseada se relaciona de forma directa con un incremento del riesgo de desarrollar conductas problemáticas adictivas, prioritariamente aquellas de base tecnológica y hábitos cotidianos de consumo.

La segmentación por clústeres evidencia que las adicciones sin sustancia son el principal refugio disfuncional de quienes sufren los mayores índices de aislamiento social y emocional.

Se constata la urgencia de abandonar los enfoques de prevención de adicciones centrados exclusivamente en las sustancias químicas, orientando los recursos de intervención local en Gerena hacia el diseño de programas que combatan de raíz la soledad involuntaria, reconstruyendo el tejido social presencial y ofreciendo redes de apoyo e inclusión socio-comunitaria eficaces para los colectivos en situación de vulnerabilidad laboral, económica y de salud mental.










6. Bibliografía

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Billieux, J., Maurage, P., Lopez-Fernandez, O., Kuss, D. J., & Griffiths, M. D. (2015). Can disordered mobile phone use be considered a behavioral addiction? An update on current evidence and a comprehensive model for future research. Current Addiction Reports, 2(2), 156–162. https://doi.org/10.1007/s40429-015-0054-y

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Cardoso, A., & Moro, S. (2022). Digital technologies, loneliness and compensatory behaviors: A review of current evidence.

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